Por qué las mujeres solo escriben sobre moda

mujeres escriben sobre moda

Celebs with no makeup es una de mis fotos de perfil favoritas. La tuve en facebook bastante tiempo y me dio bastantes alegrías durante esa temporada.

Sin embargo, en momentos puntuales, tiendo a tomarme las redes sociales como algo más que una pérdida de tiempo, e intento hacer de ellas algo de provecho. En 8 años no lo he conseguido.

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El muro de los lamentos

Dos semanas antes de Navidad actualicé facebook con un estado parecido a este:

“Pese a lo disfuncional, pese al drama, y pese a los eternos reproches… no veo el momento de ir a ver a mi familia y celebrar otra Navidad.”

Ninguna de mis publicaciones anteriores tuvo un número semejante de “me gusta” y de comentarios positivos. Que la Navidad es un campo de batalla para la mayoría de nosotros me parece un hecho meridianamente claro, y de cierta forma me sentí muy bien al recibir esa especie de apoyo online.

La cosa es que mi familia no lo interpretó como una expresión de desahogo y de buenas intenciones, así que mi actualización dio paso a una charla eterna sobre lo que se consideraba apropiado o no para comentar en una red social.

No intenté defender nada, porque me parecía absurdo tener que explicar un comentario que no tiene doble lectura, pero en ese momento mi relación con las redes sociales empezó a romperse.

Y empezó a romperse porque caí en la cuenta de que mi muro se había convertido en un entretenimiento para mi lista de amigos y ellos habían pasado a ser mi audiencia.

Un tiempo después me detuve en observar lo que facebook y twitter producían en mí. En el primer caso, noté que facebook aumentaba mi ansiedad, aunque no de un modo negativo (es un decir). Entraba, empeza a pinchar aquí, allí, y el cansancio desaparecía ante una nueva ráfaga de actividad cerebral. Además, las conversaciones en tiempo real me producían a la vez un efecto tranquilizador. Si comentaba y recibía un “me gusta” o una respuesta, automáticamente sentía paz porque había alguien en otro lugar interactuando conmigo, en vez de ignorar mi presencia. La comunicación era fácil y rápida, y me dejaba la sensación de estar participando de una forma de recreación activa. Además, consumir links con titulares atractivos en base a mis gustos, me hacía creer que estaba aprendiendo y que necesitaba pinchar más y leer más.

Cuando pensaba qué podía decir para actualizar y hacer saber a los demás que seguía viva y focused, lo hacía teniendo en cuenta a mi público y a la cantidad de gente que sabía que acabaría dándome el OK. Es curioso porque no me tengo por una persona demasiado egocéntrica, pero los hechos son los que son. La cantidad de tiempo y de estupidez empleadas en ello son directamente proporcionales.

Además, todo ese tiempo es perdido. Tanto el que pasas en actualizar, como el que pierdes en leer las aportaciones del resto. En ningún momento consumir significa producir. Tampoco me ha hecho mejor persona, ni más amiga de mis amigos, ni más nada. No sería capaz de recordar el 95% de los artículos que he leído dirigida por facebook.

El caso de twitter es distinto. Solo hay una palabra con la que podría definirlo en base a lo que alcanzo a leer –> VENENO. No hace falta un nombre real (en facebook tampoco, pero es más fácil ubicarte), ni ser capaz de emitir un pensamiento elaborado, y además hay algo enfermizo en toda la cosa de los RT y los FAVS. Las charlas más interesantes son las que giran en torno al odio y a las discusiones absurdas. Puede que exagere, pero creo que twitter es la peor red social de la historia.

Hace un par de semanas que empecé a borrar las publicaciones que había en mi cuenta de facebook. Abrí la cuenta en el año 2008, y la cantidad de basura y de cosas que ya no quiero recordar es tan tremenda como terrible. Hay publicaciones que después de tres intentos permanecen ahí, pero soy una mujer perseverante. Sé que es más fácil cerrar mi cuenta, pero he decidido que quiero una cuenta de facebook sin información para facebook.

De un tiempo a esta parte no me molesto en actualizar ni interactuar apenas, así que lo que gano en salud se lo quito en emoción a mis amigos. Me parece justo y bueno. No quiero que tengan más datos sobre mí, si eso les distrae de lo que ocurre a su alrededor. Por otra parte, todo es mentira. Las cosas reales ocurren en tiempo real, y son las que verdaderamente importan porque no puedes controlar lo que decir, ni salir del plano mientras esperas la reacción de los demás.

Lo siguiente será eliminar mi cuenta de twitter. Cambiaré el culto al ego por el culto al conocimiento, pronto empieza el nuevo curso.


Son las 22.02 y según el parte meteorológico estamos a escasos minutos de una tormenta eléctrica. La humedad es del 99% y un 88% de los catalanes aceptaría el resultado de la consulta independentista. Además, hay gente que continúa ofreciendo cosas a cambio de tweets.

Fuck me, I´m famous

El domingo pasado recibí un email de madrugada que prometía fotos de famosas desnudas. Además de prometerlo lo cumplía, y algunas horas después, muchos ya teníamos 800 megas de información irrelevante.

Las fotografías y videos de Jennifer Lawrence, Kirsten Dunst, Kate Upton y demás actrices y modelos me parecen lo menos importante de todo el asunto. No sé si queda algún alma que no las haya visto en alguna película o publicación en una pose similar, aunque la iluminación y los arreglos hagan de estas últimas piezas merecedoras de más atención.

Según lo veo, y gracias al esfuerzo de verdaderos artistas del photoshop, podemos encontrar en la red (sin tener que estar suscritos a ningún blog porno) fotografías que merecen un OH AH en toda regla.

Aquí encontramos la cabeza de Jennifer Lawrence en el cuerpo de otra actriz consagrada.  Aquí encontramos la cabeza de Jennifer Lawrence en el cuerpo de otra actriz consagrada.

Una vez asimilada la noticia, lo primero que hice fue buscar la siguiente información:

· Fallos de seguridad en iCloud.

· Respuesta de los ingenieros de Apple sobre el asunto de las fotos.

· Opinión de los ingenieros de Samsung sobre la respuesta de los ingenieros de Apple.

· Alternativas a Dropbox, Google Drive e iCloud.

· Respuesta de las damnificadas sobre el robo.

· Una entrevista de Snowden. No tenía nada que ver con el asunto, pero me tranquiliza ponérmelo de fondo.

Me sorprendió mucho que Apple dejara a sus clientas como personas que no saben poner contraseñas seguras, cuando tuvieron que arreglar alguna cosilla que otra las horas posteriores al incidente. Apple es una compañía que solo me interesa por asuntos de trabajo, pero no utilizo su nube ni les dejo demasiada responsabilidad en mis archivos, así que no tengo una opinión demasiado elaborada sobre su seguridad. Aun así estoy pensando comprarles un iPhone porque no quiero perder el contacto con la NSA.

No me sorprendieron sin embargo las discusiones vía twitter de machirulos y feminazis en torno a los siguientes argumentos: “Que no se hubieran sacado las fotos” y “Hay que castigar al hacker”. Mis órganos vitales se resienten cada vez que me expongo a este tipo de lecturas.

Las fotos POR SUPUESTO que tienen que hacérselas. Necesitamos temas de conversación que muevan las redes sociales mientras se nos ocurre algo bueno y original que comentar. Es obligatorio que existan y no tiene discusión posible. Lo de castigar al hacker es algo que va a pasar. Solo espero que no le caigan tantos años como al de Scarlett, y que la próxima vez nos enseñe cosas que no sepamos o no hayamos visto antes. Mi corazón va en un paypal para él.

Este es un tweet de Jennifer donde no me queda muy claro qué relación establece entre Facebook y privacidad. No sé si los ingenieros de Apple estuvieron tan inoportunos después de todo, pero a mí la única opinión que me interesa es la de Snowden. Y la de la Abogada Rosario Rossi, que ha escrito un artículo más legal que el mío sobre las famosas y la nube.

No escribas un blog

Mi primera publicación online fue en noviembre del año 2003. El sitio que lo alojaba ya no existe y solo queda un archivo .xml de todo lo que quise compartir durante esos años.

Encontré muchas razones para mantenerlo durante todo ese tiempo, pero cuando mi blog se perdió mientras la antigua plataforma se fusionaba con wordpress, empecé a pensar si realmente quería continuar escribiendo o no.

Alguna más, alguna menos, estas son las diez razones que tuve en cuenta para no escribir un blog.

BRISTOL READY BLOG

1. Privacidad. Me parece fundamental porque, independientemente de que firmes un blog con tu nombre real, el de tu empresa o bajo seudónimo, siempre vas a enseñarle al mundo una parte de ti. No hablo solo de datos de mayor o menor calado… hablo de tu experiencia, de detalles, de lo que para ti importa y de lo que no. Independientemente del valor que puedas aportar, en este momento nos encontramos ante tal maraña de información y ruido, que merece la pena mantenerse en silencio antes de aportar más información que no interesa a nadie.

2. Tiempo. En la medida en que decides hacer públicas tus ideas en vez de mantenerlas en un cuaderno solo accesible para ti, conviene asegurarse de que se trata de algo más que de un capricho. Como decía antes, hay millones de blogs, artículos acerca de casi todo… y es fundamental que tu intención sea hacerlo lo mejor posible antes de lanzarte a publicar online. Para ello, necesitas bastante disciplina y compromiso, que en tu vida se traducirá como una inversión de tiempo. Plantéate a qué actividades estás dispuesto a renunciar, o cómo podrías reorientar tu tiempo libre o laboral para ofrecer contenidos que interesen, y sobre todo, que te interese investigar a ti. Nuestro tiempo y nuestras ideas son lo más valioso que tenemos y bien merecen algunas reflexiones acerca de donde invertirlas.

3. Valor. Tanto si vas a hablar de tu vida personal como de tu trabajo, piensa si lo que vas a compartir tiene algo valioso que aportar. Si lo que quieres enseñar al mundo son las fotos de tus vacaciones, tu opinión acerca de los lugares que frecuentas o te apetece divagar de forma que solo tú lo entiendas, quizás no necesites un blog. Instagram, Foursquare y twitter pueden ser opciones muy válidas para ese propósito.

4. Compromiso. Si escribes un blog lo haces para que los demás te lean. Eso significa que hay personas que deciden invertir su tiempo en escucharte y a veces dar su opinión al respecto, así que no escribas un blog si piensas abandonarlo después de tres artículos, o no piensas leer o contestar ninguno de los comentarios que recibas. Por supuesto, eso no quiere decir que tengas que convertirte en esclavo de tu blog ni de tus lectores, pero tampoco que lo utilices en un sentido unidireccional todo el tiempo. Escribes para comunicar y comunicarás mejor si además escuchas.

5. Feedback. Las ideas están ahí y es frecuente que a muchas personas les interese lo mismo al mismo tiempo. Hablamos de internet y de la forma de conocimiento más globalizada que existe, así que no debe extrañarte que en la mayoría de los casos exista alguien que ya ha hablado de algo antes que tú. Si decides escribir sobre un tema sobre el que necesitas leer e informarte antes de hacerlo, nunca está de más que menciones donde encontraste algunas de las ideas. De igual forma, también puedes aportar en forma de comentarios y enriquecer la información. Si solo vas a relacionarte con tu editor de textos online, la experiencia no va a ser muy provechosa.

6. Inversión. Necesitas un dominio y un alojamiento propio para tu blog. Si vas a empezar a publicar, quizás te parezca innecesario gastar ese dinero, pero intenta darle desde el primer momento la importancia que merece. Puede que wordpress.com no sea una mala idea, pero conforme crezcan tus artículos, tus seguidores y tu experiencia, lo más probable es que decidas encargarte de estas cuestiones: posicionamiento, diseño e incluso seguridad. Respecto al dominio, lo lógico es utilizar tu nombre (real o inventado) o la actividad que te represente o de la que quieras hablar. De lo contrario puede ser difícil ubicarte.

7. Futuro. Parte de esta idea: todo lo que pasa en la red se queda en la red. Desde el momento en el que compartes información online, cedes el control de la misma. Piensa si lo que vas a publicar hoy puede perjudicarte en un futuro, aunque ese futuro sea pasado mañana. Es difícil borrar el rastro, así que hay que tener en cuenta si estamos dispuestos a hablar hoy de algo con lo que podemos no estar de acuerdo en un periodo de tiempo no necesariamente largo. El derecho al olvido es muy difícil en internet, así que valora este punto si no eres muy valiente.

8. Notoriedad. En el año 2014 sabemos lo influyentes que pueden ser las opiniones que algunas personas vierten en su blog. Para los que no viven de internet o lo usan como entretenimiento, estos generadores de opinión resultan invisibles, pero si estás pensando escribir un blog, probablemente sea porque conoces a alguien que escribe uno y tiene cierta influencia en ti. Si tu idea es ser una celebrity de la red, necesitas un buen plan. Llevas años de desventaja si aún no has empezado a publicar, y desventaja también si has cambiado de blog varias veces y vuelves a ser un completo desconocido. Solo vas a conseguirlo si te tomas tu blog como un trabajo u ofreces contenido que nadie más ofrezca. Si tus pretensiones son tan altas y tu grado de implicación o de novedad no lo es, no escribas un blog.

9. Reciclaje. He perdido la cuenta de todos los cambios en materia de blogs que he visto a lo largo de estos años. De Livejournal a Deadjournal, de blogspot a wordpress, de bitacoras a typepad… Ghost, Tumblr… más todos los cambios ocurridos dentro ellos. Lo que quiero decir es que posiblemente tengas que migrar en algún momento dependiendo de la tendencia o de las características que necesites, y eso requiere formación. Asume que no es suficiente con publicar, sino que te conviene estar pendiente de todos estos cambios.

10. Alternativas. Como he dicho, escribir un blog requiere tiempo, esfuerzo y sobre todo constancia. Al fin y al cabo, debe haber una buena dosis de voluntad para casi cualquier cosa que te propongas, y tener un blog no tiene por qué ser una de ellas. Puedes tener un registro de ideas en twitter, facebook e incluso utilizar imágenes en instagram si prefieres algo más visual. Seguramente incluso encuentres más seguidores en esas redes sociales si tu propósito es conseguir interacciones. Considéralas también.


Mientras escribo esta entrada, en la Sexta Noticias debaten sobre el fin de la crisis en nuestro país. En la calle hay más de 35º de temperatura y los kurdos y EEUU intensifican la ofensiva contra los yihadistas.