Planes de futuro

Hoy hace cuatro años que llegué a este lugar. Recuerdo perfectamente esa mañana, llenando el coche de mi amigo David con lo necesario para mi nueva vida.

Al principio las cosas no fueron bien. En esos primeros meses, mi familia intentaba darme otro enfoque de la situación, que consistía principalmente en llamar a mi amigo David para que me sacase de aquí, pero en aquel momento me pareció buena idea esperar.

No me quedé por si la cosa mejoraba, sino porque tenía la suficiente lucidez para asumir que la situación era horrible y EH no pasaba nada. Seguía viva y podía seguir aprendiendo algunas cosas.

Un año después, gracias a emails y llamadas interminables a mis amigos, yo ya sabía lidiar con todo lø que tenía encima y pude trazar mi masterplan. Este consistía en no perder la cabeza y sujetarla a base de trabajo con un rigor digno de un protestante.

En esta parte de la historia debería explicar lo mucho que me empeñé en especializarme en el proceso de preimpresión, cómo aprendí a detectar retículas casi de un vistazo y cómo descubrí que la Fira Sans podía ser una buena emperatriz, aunque no reina.

fira-sans

 

Pero lo importante de la historia es que todo funcionó y que sigo teniendo planes de futuro.