Por qué las mujeres solo escriben sobre moda

mujeres escriben sobre moda

Celebs with no makeup es una de mis fotos de perfil favoritas. La tuve en facebook bastante tiempo y me dio bastantes alegrías durante esa temporada.

Sin embargo, en momentos puntuales, tiendo a tomarme las redes sociales como algo más que una pérdida de tiempo, e intento hacer de ellas algo de provecho. En 8 años no lo he conseguido.

 

En mayo de 2015 quise poner una foto seria. Algo elegante sin ser demasiado serio, y subí esta otra.

ANNYMAL_FACEBOOK

De la imagen poco se puede concluir, salvo que a) mi genética es correcta a excepción de la miopía y b) incluso en mayo estoy muerta de frío.

No suelo subir fotos a facebook y, cuando esto ocurre, mi familia y amigos cercanos, que me tienen lejos y me ven tres veces al año, comentan y megustean y estamos un rato ahí dale que te pego. Ni que decir tiene que mi forma de proceder a la inversa es exactamente igual. Me parece lo más sano que puede ocurrir en esa red social.

Pero no quedó ahí la cosa. En un intervalo de cuatro horas, fueron tres los comentarios en muros ajenos hablando sobre la belleza femenina o la falta de la misma, nunca me quedó claro. No soy Cristina Pedroche ni llevo un súper vestido, pero podría llevarlo y aun así detectar comentarios de mierda. Podemos decir que exagero, que fue casualidad y que BLAH. Podemos. Pero los comentarios estaban donde tenían que estar para que yo ahora esté escribiendo esto. Not a big deal. Se ignoran olímpicamente y se retoman en este momento. FIN.

Tener una web y un blog es algo fantástico. Creo firmemente que todo el mundo debería tener no una, sino dos, o tres… y hacerse responsable de ellas comunicándose online como si de un número de teléfono se tratase. Tu número. Tus reglas.

Siguiendo esta idea nos evitaríamos montones de problemas, como cederle a facebook el sentido de nuestras vidas, aguantar timelines absurdos llenitos de publicidad, y sobre todo…haters.

Pero la cuestión es que siempre me pregunto por qué no hay más mujeres escribiendo en sus blogs, como Linda Nochlin se preguntó también por su ausencia en la Historia del Arte.

No me refiero a que no estén escribiendo en medios más o menos oficiales, que lo están, como Elvira Lindo, por poner uno de mis ejemplos más recurrentes, o en subdominios de la Vogue, no, sino en sus propios blogs apuntados por sus propios dominios situándolas como dueñas y señoras.

Tengo algunos ejemplos fuera de lo anterior, que leo con avidez y me alegran muchísimos días. Hablando de internet y de emprendimiento, tenemos a Deb; de política, a Yael, y de la vida en toda su extensión, a Diana.

Pero la cosa es que las mujeres, quitando excepciones, solo escriben sobre moda y belleza. No creo que sea una cuestión de interés temático al 100%, sino que hablar de ropa y cremas supone un terreno lo suficientemente pacífico como para que cada una pueda hablar y divagar, o analizar y practicar, y tener voz, al fin y al cabo, sin que le increpen tontamente.

Si escribes sobre videojuegos, política (el feminismo entra en esta categoría, obviamente), literatura o cine, es altamente probable que hordas de haters te llenen los comentarios. No manejo porcentajes exactos, pero en mi realidad, los hombres son muchísimo más inoportunos y no han desarrollado las habilidades sociales online demasiado bien. Creo que esa es la razón por la que hablar sobre cosas “típicamente femeninas” puede quitarnos de un plumazo a gente aburrida con ganas de gresca. Lo que pierdes en profundidad o diversión, acabas ganándolo en tranquilidad. Un hater, en condiciones de salud mental normales, no va a hacer comentarios frecuentes sobre moda o belleza, salvo para decirte que eres fea o estás gorda, lo cual baja tanto el nivel de la conversación que con una respuesta bien dada se neutraliza, y segundo porque lo suyo suele ser la política y la religión.

El mejor recurso para mí, es quitar la posibilidad de comentar lo que escribo en mi web. Además de no obligarme a moderar o aprobar intervenciones y estar todo el día pendiente de la web, zanja rápidamente cualquier aportación rápida y con mala intención.

Al fin y al cabo, es un hecho contrastado que la persona que quiere comunicarse contigo, lo hace.

Gracias.