Regalos para un diseñador gráfico: toda la verdad

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Hay personas maravillosas. Conozco a algunas. La vida a su lado es grata y constructiva y son muchos los momentos en los que estarías dispuesto a invertir todo tu dinero presente y futuro en regalarles lo que hiciese falta, empezando por los oídos. Los diseñadores gráficos no entramos en ese grupo.

Si sigues leyendo, es porque te dedicas al diseño o tienes cerca a algún diseñador. No va a perturbarte nada de lo que te diga: no somos gente fácil. Solo nos gustan determinadas cosas y cuando digo determinadas me refiero a cosas tan concretas como el color o el tamaño de un objeto en particular.

Voy a ponerte un ejemplo para que entres en situación. Vas a regalarle un jersey a un diseñador gráfico. Lo primero que tienes que hacer es abandonar la idea, a no ser que sepas que es ese jersey en concreto el que ha dicho que le gusta. Puede que sea algo tan sencillo como un jersey de lana negra, pero debes entender que hay varios tipos de negro, varios tipos de tejido, y varias combinaciones posibles con pantalones que ya posea la persona a la que le vas a regalar. Entiende que si el jersey es largo, solo podrá ponérselo con pantalones estrechos, por una cuestión estética. Entiende que si el color es más parecido al petróleo que al carbón, va a hacerle palidecer si su tez no está en su mejor momento. Y créeme, nunca lo está. El punto de la lana es crucial. Intenta que no tenga ochitos ni un acabado raro como mangas mal rematadas. No te la juegues. No lo hagas. Regala un vale y aléjate de toda esta espiral de estupidez.

Aunque es mi obligación recomendarte no hacerlo, agasajar a un diseñador es muy fácil y muy difícil a la vez. Solo hay cuatro regalos que un diseñador gráfico va a agradecer de verdad:

  • Un imac y/o periféricos.
  • Música y cine ilimitados.
  • Recursos gráficos de calidad.
  • Un curso de algo que no sepa hacer y que le mantenga pegado al ordenador todo su tiempo libre.

Para todo lo anterior necesitas una buena cantidad de dinero y además es sencillo meter la pata. Te explico el porqué.

  • Un imac tiene casi infinitas combinaciones en su configuración. Pondré mi caso como ejemplo: prefiero no invertir en tamaño de pantalla pero sí en procesador y en RAM. El único periférico que me interesa es una buena tableta gráfica y puedo obviar que el ratón y el teclado sean cualquier cosa. Tampoco he decidido aún si me gusta más trabajar con un MacBook y un monitor externo, en cuyo caso prefiero un buen portátil a un buen monitor.
  • Una suscripción a spotify o Filmin siempre son una buena opción, a no ser que estemos desbordados de trabajo, y el no poder ver ni escuchar nada aumente nuestros niveles de estrés. Navidad no es un buen momento para estos lujos pero son regalos que siempre se agradecen.
  • Cuando hablo de recursos gráficos de calidad quiero decir regalar una determinada cantidad de dinero para que el diseñador lo seleccione y escoja los que necesita. Bancos de imágenes y vectores hay muchísimos. A mí solo me gusta creative market. La suscripción a shutterstock es directamente descartable para casi cualquier bolsillo, así que directamente ni entra en nuestros planes.
  • Que te regalen un buen curso es siempre bueno. La cuestión es que en vez de un curso de After Effects CC regalarás uno de AF CS5 y será una hecatombe. Hazme caso, las variables son infinitas y un diseñador gráfico solo quiere una en concreto. Vuelvo a repetir: no te la juegues. No regales.

Si quieres hacerle un buen regalo a tu amigo diseñador, encárgale trabajo y págale. Hazle un encargo bonito: un sello para ti y para tu novia, unas tarjetas de visita, una actualización web con algún contenido valioso o un póster para tu habitación. Y págale lo que cuesta.

Feliz Navidad.