Razones por las que ilustré un cuento infantil

Ágata la gata matemática

Durante muchos años mi familia fue propietaria de una mercería. Mi madre trabajaba en ella, y mi hermano y yo pasábamos allí las tardes que no había guardería. A veces era aburrido, pero aprendí a hablar, a escribir y a realizar operaciones matemáticas básicas muy pequeña. Cuando llegué al parvulario no tenía mucho que hacer, así que me dedicaba por completo a dibujar. Sigue leyendo