Tarta de queso sin queso

No era una amenaza. Os dije que iba a dejar de utilizar whatsapp. Que eso no es para mí que dejo el grupo. Os insinué que intentaría resolver este mutismo autoimpuesto y casi místico. No me mandéis ni un audio más porque tampoco estoy en condiciones de escuchar nada. Os prometí que iba a contaros qué hago tan lejos de casa y bien sabe Dios que soy una mujer de palabra. De lo que no se habla no existe pero mejor que le pongas nombre.
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