B is for Blah

Desiree Akhavan

Creo que no debería quedar ni una sola persona en la red que no se sienta ofendida por The Bisexual. En apenas 6 capítulos me he reído a carcajadas, me he enfadado con la vida, he berreado llorado y le he dado las gracias a Dios (una vez más) porque sigo sin perder la cabeza.

Estos días he hablado con todo el mundo. He llamado, he escrito, he salido a hacer visitas intempestivas por supuesto te llevo unos dulces e incluso H. ha tenido que entrar en mi habitación en mitad de la noche intentando consolar mis pesadillas porque hasta en sueños he seguido hablando. He ido por los rincones pidiendo comprensión, huérfana de historia, mientras enseño una captura de pantalla con un nombre y una cara vulgar por favor dime que esto no es posible. He dado la razón a todos los ya te lo dije. He escuchado una playlist con acrónimos de mierda que confirman mi temor a la endogamia y he entendido que todo estaba escrito ya.

Todo es humano. Todo es visceral. Todo es real.